La Mina Rica

Si bien la mina que conocemos como Mina Rica comenzó a explotarse en 1840, se conoce que el entorno lleva siendo explotado desde la época romana. Situada en el Pilar de Jaravía, municipio de Pulpí, Almería, en el siglo XIX se comenzó a explotar la minería del plomo y de la plata, y a partir del 1890 se comienza a explotar el hierro. Se le conoce como Mina Rica precisamente por la cantidad de minerales que se encontraban en su interior. No había galería que no fuera aprovechada.

Los minerales explotados estaban incluidos entre unas dolomías que se encontraban entre filitas de aspecto gris azulado. Estas capas dolomíticas se extienden por la Sierra del Aguilón, lugar donde se encuentra la mina, por su ladera oriental. Su explotación se divide en dos sectores. El sector «Quien tal pensara» y el sector «Por si acaso», de 1899 y 1914. Juntos conforman la Mina Rica, que dejó de explotarse a finales de los años 60 del siglo XX.

Fuente: todocoleccion

Esta mina destaca por tener un patrimonio geominero espectacular. Desde las técnicas de explotación hasta los restos de herramientas y trabajo que dejaron los mineros. Pocas minas hay en el mundo que tengan columnas de contención diagonales, o que hayan atravesado geodas (más grandes, quizá, que la Geoda Gigante, para conseguir su explotación)

La joya de la corona es la Geoda Gigante de Pulpí. Oculta tras una capa de yeso que en algún momento algún minero anónimo quiso tapar (quizá, porque si se hubiese descubierto antes podría haber perdido su trabajo), en 1999 se descubre cuando un grupo de mineralogistas de Madrid entraron a la mina, ya abandonada, para hacer una jornada de prospección de minerales.

Tras ese descubrimiento, el Ayuntamiento de Pulpí inició los trámites para conseguir que la mina fuera terreno municipal, y añadió toneladas de tierra en la boca de la mina para que nadie más pudiera entrar a robar los cristales de esta geoda tan particular.